Auditoría Fiscal.

¿Sabes cuáles son las causas para que el “patrón” pueda despedirte sin ninguna responsabilidad para él?

En muchas ocasiones, los patrones no cuentan con los conocimientos y herramientas necesarios para llevar a cabo correctas relaciones con sus empleados o con sus propiedades. Para ello, es necesaria la ayuda de terceros capacitados para que el propietario sepa reaccionar en caso de alguna anomalía que atente contra la integridad del patrimonio o el personal. Es aquí donde entran en escena los asesores y profesionales en auditoría fiscal, los cuales, cumplen con la misión de inspeccionar, revisar y orientar a una compañía, realizando diagnósticos, implementando medidas y presentando informes sobre el estado de una persona u organización con el fisco. En ello estriba el término “auditoría fiscal”, en la inspección de la situación tributaria de una entidad para verificar si esta ha pagado sus impuestos y ha cumplido con sus obligaciones.

Las relaciones laborales, aunque no lo parezcan, son muy complejas, por ello requieren de normativas y estrategias de control para permitir que éstas se realicen sin inconvenientes e impulsen así la prosperidad de una empresa. Sin la ayuda de los asesores, muchas firmas entrarían en conflicto al no saber cómo actuar frente determinadas situaciones de tensión entre el patrón y los empleados. Aunque no lo sepan muchos, en tales casos, es posible rescindir un contrato laboral para recuperar la estabilidad y el orden. Por tal motivo, esta entrada de nuestro blog estará dedicada a hablar sobre la rescisión, para que los patrones sepan cómo actuar, acordes a los marcos legales, cuando llegue a suscitarse un agravio por parte de algún trabajador.

Existen varios motivos por los que el patrón puede rescindir el contrato laboral de un empleado cuando se presente alguna de las siguientes causas:

  1. Que el trabajador engañe a la empresa con certificados falsos o documentos en los que se atribuyan a él capacidades, facultades, aptitudes, anomalías, etcétera, de que carezca. Este motivo de rescisión cesará de producir efecto después de treinta días de prestar el trabajador sus servicios.
  2. Incurrir el empleado, en el transcurso de sus labores, en faltas de honradez, en agresiones o actos de violencia, injurias, amagos,  tratamientos malos en contra del propietario, de su familia o de los agentes directivos o administrativos de la compañía, a menos que medie alguna provocación o que reaccione en defensa propia.

III. Que el asalariado cometa contra alguno de sus compañeros de trabajo, cualquiera de las acciones enumeradas en la anterior fracción, si como efecto de ellas se altera la disciplina del sitio en que se desenvuelven las labores.

  1. Que el empleado cometa, fuera  del servicio, contra el propietario, sus parientes o personal administrativo o directivo, alguno de los actos mencionados en la fracción II, si estos son, de tal manera, graves que imposibiliten el cumplimiento de la relación laboral.
  2. Ocasionar el trabajador, de manera intencional, perjuicios de naturaleza material durante el desempeño del trabajo o con motivo de él, en las obras, edificios, maquinaria, materias primas, instrumentos y demás objetos relativos a las relaciones laborales.
  3. Ocasionar el empleado los agravios de que habla la anterior fracción siempre que estos sean graves, sin dolo, pero con tal negligencia, que ella sea el único motivo del perjuicio.

VII. Comprometer el trabajador, por sus acciones imprudentes o descuido sin excusa, la seguridad de la empresa, su establecimiento o el personal que se encuentre en él.

VIII. Cometer el asalariado acciones de índole inmoral dentro del establecimiento o área de trabajo.

  1. Revelar el empleado los secretos de confección/fabricación de la empresa en la que labora o exponer al público asuntos reservados, con perjuicio del negocio.
  2. Contar el trabajador con más de tres faltas de asistencia en un lapso de treinta días, sin causa justificada o sin permiso del patrón;

Xl. Desobedecer el asalariado al patrón o a aquellos que lo representen, sin motivo justificado, siempre que se trate del trabajo contratado.

XII. Negarse el empleado  a seguir los procedimientos o a adoptar las medidas preventivas indicadas para evitar enfermedades o accidentes durante las labores.

XIII. Concurrir el trabajador a sus labores en estado alcohólico o bajo la in fluencia de alguna droga enervante o narcótico, salvo que, en el último caso, exista prescripción o receta médica legítima. Antes de comenzar su servicio, el empleado debe colocar el hecho en conocimiento del patrón y mostrar la prescripción suministrada por el médico.

XIV. La sentencia ejecutoriada que imponga al empleado una pena de prisión, que le imposibilite cumplir con la relación laboral.

  1. Por último, las análogas a las establecidas en las fracciones antes mencionadas, de igual manera grave y de consecuencias semejantes en lo que a las actividades laborales se refiere.

Para efectuar la rescisión, el patrón debe proporcionar al trabajador un aviso escrito de la fecha y las causas de esta.

El aviso deberá ponerse al conocimiento del empleado y en caso de que éste se niegue a recibirlo, el patrón dentro de los cinco días posteriores a la fecha en que fue hecha la rescisión, deberá hacerlo del conocimiento de la Junta respectiva, suministrando a ésta la dirección que tenga registrada y solicitando al trabajador su notificación.

La falta de la Junta o de aviso al trabajador, bastará por si sola  para considerar que el despido fue injustificado.

Si tiene alguna duda o requiere de una explicación más detallada, lo invitamos a ponerse en contacto con nosotros, ya que contamos con abogados con experiencia en asesoría laboral y con profesionales especializados en auditoría fiscal.

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