¿Por qué contratar contadores públicos?

Es común en estas épocas que las personas físicas y las empresas pequeñas prefieran evitar realizar el gasto de contratar contadores públicos, sin embargo, la realidad es que la complejidad de las leyes tributarias en nuestro país son suficiente razón para contratar a uno, además de que estos pueden proporcionar asesoría financiera para formar un plan de finanzas que permita que las empresas y las personas puedan construir un patrimonio.

En la actualidad existen varios asistentes electrónicos para calcular los impuestos que se deben pagar al SAT y las diferentes finanzas de una empresa, sin embargo, las leyes fiscales son un tema bastante complicado, incluso con estas opciones, además de que en fechas recientes se han ido implementado diversas actualizaciones, de modo que cumplir con estas leyes fiscales se ha hecho bastante difícil para las personas que no están especializadas en el tema y el incumplimiento de las mismas puede traer consecuencias legales bastante serias.

Es por todo esto que es fundamental para las personas físicas y las empresas que tengan la asesoría de un contador especializado, alguien que se encargue tanto de mantener en orden los registros contables, manejar de manera apropiada las facturas correspondientes, etc., todo esto de acuerdo al régimen fiscal bajo el cual el cliente esté inscrito, de modo que le pueda ayudar a tomar las decisiones correctas con respecto a sus finanzas y asegurarse de que todas las declaraciones fiscales se realicen dentro de los tiempos y las maneras correspondientes.

Incluso cuando las plataformas digitales del Servicio de Administración Tributaria han facilitado la presentación y el manejo de las declaraciones fiscales, la mayoría de las personas no tienen conocimientos suficientes sobre las leyes fiscales, por lo que lo mejor es recurrir a contadores públicos capacitados para evitar cometer un incumplimiento de la ley por accidente, pues ellos son los únicos que pueden diagnosticar con certeza la situación contable y orientar para el buen cumplimiento de las obligaciones hacendarias.

Como ya hemos mencionado, existen muchos factores que influyen en las declaraciones fiscales que todo contribuyente debe realizar, desde el cumplimiento apropiado de las declaraciones anuales dentro de los tiempos y con los requisitos correspondientes hasta el diferenciar qué facturas pueden ser deducibles de cuáles no entran dentro del régimen fiscal bajo el que se está registrado, todas estas operaciones fiscales pueden realizar muy complejas cuando las personas deciden realizarlas por sí mismas, además de que muchas veces es difícil encontrar información certera que nos guíe.

Un ejemplo de esto es la realización de las declaraciones anuales, pues, en realidad, o se tratan de un proceso que se realice en una fecha específica, sino que constituye todo un proceso que se debe ir realizando a lo largo del año, tiempo durante el cual es necesario ir asentando debidamente todos los ingresos y egresos, distinguir las facturas deducibles de las que no lo son y conocer cuáles son los límites de las mismas, además de que es necesario mantener un control de todos los documentos que los comprueben, esto sin mencionar que también es necesario tener cuidado al momento de ingresar las declaraciones y el modo de pago que se elije.

Si este proceso no se realiza de forma adecuada, las consecuencias pueden resultar en casos donde el contribuyente tenga que pagar muchos impuestos porque no se ingresaron todas las facturas deducibles, casos en los que los contribuyentes tengan que realizar un pago de la declaración anual muy elevado en una sola emisión, hasta incluso casos en los que los contribuyentes se encuentren en el incumplimiento de sus responsabilidades fiscales.

Es cierto que el Servicio de Administración Tributaria recientemente ha promocionado la facilidad con la que una persona física puede realizar sus declaraciones fiscales a través del portal de DeclaraSAT, el cual cuenta con formatos que automatizan los conceptos de retenciones sobre ingresos, además de que los contribuyentes asalariados tienen acceso a más información. Sin embargo, incluso después de la implementación de estas nuevas herramientas electrónicas, que en teoría permiten que un contribuyente cumpla por sí mismo con sus obligaciones fiscales, el mismo SAT sigue recomendando la búsqueda de los servicios profesionales de los contadores públicos.

Por otra parte, una de las principales razones por las que las personas físicas y las empresas pequeñas evitan recurrir a un profesional contable porque quieren evitar los costos elevados de sus servicios; sin embargo, en la gran mayoría de los casos estos gastos suelen ver tan altos porque sólo recurren a los profesionales de manera esporádica y les presentan con mucho trabajo acumulado que debe resolverse con rapidez. En cambio, si se establece una relación permanente con el contador, el trabajo, así como los gastos de su trabajo, se verán distribuidos a lo largo del año y serán menos engorrosos.

En ese sentido, las pequeñas y medianas empresas realmente no tienen otra opción viable más que contratar los servicios de un profesional, pues es realmente indispensable para el buen funcionamiento de la empresa y su crecimiento en el futuro que esta se mantenga siempre al corriente de sus obligaciones fiscales, eliminando el riesgo de una auditoría causada por alguna equivocación, además de que siempre tendrán la documentación necesaria en orden para el momento en que se presente.

Como se ha ido explicando, los contadores públicos capacitados pueden proporcionar orientación precisa con respecto de los gastos que se pueden deducir como empresa o como persona física, dependiendo del régimen fiscal con el que se está registrado, además de que pueden informar sobre la documentación necesaria y los requisitos fiscales que los contribuyentes deben cumplir. Asimismo, estos facilitan el proceso pues conocen toda la documentación y las facturas que los contribuyentes deben mantener en orden, además de que pueden proporcionar orientación con respecto a las mejores maneras de administrar los ingresos de las empresas y se encargarán de que sus clientes paguen los impuestos correspondientes y justos dentro de las fechas establecidas por el SAT.

Por eso, en CPMD contamos con contadores públicos capacitados para manejar la contabilidad general, servicios de auditoría y asesorías para analizar y manejar cada situación particular de la manera más apropiada para mejorar la rentabilidad de las empresas.

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